Diseñada para borrar los límites entre interior y exterior, esta residencia en planta baja de 4 recámaras y 4.5 baños es un refugio tropical que redefine la vida frente a la playa.
Su paleta de interiorismo, una expresión terrenal y textural de maderas nativas y piedra, refleja el paisaje selvático que la rodea. La cocina abierta, el great room y la recámara principal se conectan con una amplia terraza exterior que fluye hacia exuberantes jardines con alberca, creando un espacio ideal para disfrutar vistas al océano y reunirse con familia y amigos.